Principios básicos de los métodos prácticos

Se dice que en la actualidad un pequeñísimo porcentaje de los practicantes a nivel mundial se interesa verdaderamente por el desarrollo de la persona en su sentido más profundo. Se describen aquí a modo de introducción los principios básicos para el trabajo serio en las prácticas alquímicas.

Son cada vez más frecuentes las ocasiones en la que los practicantes alcanzan a comprender que existen grandes diferencias en la forma de practicar. Aquí se detallan una de las más importantes llaves para que el practicante pueda acceder a un modelo de trabajo profundo y verdadero.

No sólo se trata de asistir a clases, hay un conocimiento que puede ponerse en funcionamiento a cada momento y sentir la verdadera diferencia en la práctica.

 

1. La relajación

La relajación nos ofrece la posibilidad de revivir realmente nuestro cuerpo, o, dicho de otra manera, eliminar diferentes bloqueos y la tensión en el cuerpo. Es un factor básico para el entendimiento de los métodos prácticos. Saber relajarse supone la creación de un esfuerzo interno inverso dirigido al cuerpo físico, no siendo ese equivalente físico de relajación que generalmente está difundido en el ejercicio gimnásticos  o en el deporte.


2. Los principios

Después de lograr quitar los bloqueos y la tensión en el cuerpo por medio de la relajación, el hombre puede llegar al entendimiento de los métodos prácticos relacionados con los principios. Los métodos prácticos relacionados con los principios, suponen la elaboración de un esfuerzo interno constante, dirigido al entendimiento de las condiciones de  cómo y por qué corresponde desarrollar el cuerpo y la conciencia.

Es importante llegar al alineamiento de sí mismo, a través del entendimiento del significado, en primer término, de la forma física.  Por ejemplo es importante aprender a centrar el peso y trasladarlo correctamente, utilizar correctamente las plantas del pie  durante el tiempo del movimiento, distribuir correctamente el esfuerzo físico en las manos, controlar constantemente la coronilla de la cabeza, saber concentrarse, elaborar una relación correcta con respecto a las sensaciones internas, etc.

El alineamiento de las acciones de acuerdo con los principios, permite a la persona llegar a la reconstrucción del trabajo correcto de los sistemas fisiológicos, energéticos y mentales del organismo. Si uno no trabaja concientemente en estas cuestiones, entonces durante el proceso de cualquier actividad, el cuerpo perderá la proporción en el desarrollo, la energía puede que se traslade incontrolablemente por el cuerpo y la conciencia no obedecerá a la orden interna de detención y atención.

 Si en el proceso de la vida la persona no se controla, sobrecargando por ejemplo, un grupo de los músculos respecto a otro, inhibiendo el ingreso de una cantidad suficiente de energía a la cabeza (por no controlar su posición o por estar incorrectamente sentado), entonces empieza a depender no de una cualidad, — que no le es necesaria, — sino de la que pre-existe. Hasta el momento en que los procesos de desarrollo y crecimiento no lleguen a ser naturales, es necesario elaborar un esfuerzo constante para el control de la cualidad del seguimiento de dichos principios.


3. Las leyes

Después que el hombre llega a conocer los principios, adquiere la posibilidad de conocer las leyes de la formación del cuerpo. Las partes que conforman nuestro cuerpo: músculos, tendones, huesos, etc., tienen sus leyes específicas de desarrollo, que es importante entender. Pero se pueden empezar a entender esas leyes recién después  que el hombre logre la integridad energética.


4. La respiración

En este caso se entiende como respiración, no tanto la respiración fisiológica, sino la condición de la utilización de la energía externa que ingresa a la persona junto con la inhalación. La respiración es el método básico de llenado de nuestro cuerpo, sin embargo, la posibilidad real de consumo de la energía externa aparece recién después del aprendizaje de los métodos anteriores. No se puede elaborar una respiración correcta, si el cuerpo está cerrado y no se han creado condiciones necesarias para la utilización de la energía externa. La no alineación de la respiración también crea una carga excesiva para el corazón.


5. El ritmo

La llegada a este nivel del entendimiento de las acciones propias, permite no depender de la rutina de las acciones controladas constantemente y corresponder a la naturaleza verdadera de la existencia humana en cada momento de la vida. En esta etapa el hombre ya logra el entendimiento interno de  con qué y cómo hay que hacerlo y ya no le preocupa el hacer algo en forma no cualitativa.


6. El espacio

Este aspecto exige entender el esfuerzo que el espacio ejerce sobre el hombre, como también la correspondencia de su actividad vital con aquél lugar en el habita o se encuentra el hombre. Dicho nivel se determina con un gran número de parámetros y es bastante complicado para entender, ya que está formado por muchísimas causas externas.

Por ejemplo, el entendimiento de la responsabilidad por los actos propios se refiere a la cuestión de interacción con el espacio. Estando bajo la influencia del espacio, se puede caer bajo la influencia de emociones y reacciones negativas, lo que aumenta los problemas directamente ligados con la naturaleza humana. En esos casos, frecuentemente la reacción negativa no sólo es una afección conciente del hombre, sino que también satisface al hombre con un estado de solidez temporal, que sigue a cualquier tipo de reacción. De esta forma, si la persona piensa o habla mal de alguien, como también si realiza algo completamente inútil o actos no controlados, esto determina su interacción incorrecta con el espacio, como también con el lugar que habita o un medio activo de comunicación.

La posición interna correcta respecto al espacio debe estar alineada y graduada antes que nada — por medio de trabajo consigo mismo — y no  por medio de la admisión de algunos principios morales externos no concientes.

7. La atención

Al conocer los niveles de objetivos arriba indicados, el practicante debe aprender a ajustar el trabajo de su cerebro, lo que justamente define cuál es el desarrollo de la atención, sin la cual es imposible desarrollar la concentración. Durante el desarrollo de la atención se realiza el regreso a los principios de los métodos prácticos, pero ya a través del prisma de la atención.

 

19 febrero 2011

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