La medida de la transformación

Vincular la fuerza es una característica particular del esfuerzo, que determina las leyes de la resonancia. Al conocer y expresar estas leyes, uno no sólo es capaz de integrarse en el espacio, sino también de manejarlo.

Exactamente las características de la integración en el espacio predeterminaron el desarrollo de unas u otras civilizaciones y los primeros que salieron de una simple interacción con el macrocosmos (y, de hecho, se liberaron de la subordinación a él), fueron los celtas, determinando la transición del espacio intemporal, durante la existencia de la diosa Danu, a un espacio temporal, que vino con la llegada de los hijos de Mil.

Los hijos de Mil construyeron no sólo el conocimiento de la liberación de la muerte, que vino con el espacio temporal, sino también ellos fueron los primeros que alcanzaron el estado de la inmortalidad. Y el personaje principal aquí, por supuesto, es Cúchulainn.

Precisamente estos conocimientos luego trató de recuperar el rey escocés Robert Bruce, junto con los Templarios. Su relación con este Orden revela el misterio principal y la misión de los Templarios, que intentaron recuperar los conocimientos relacionados con la transformación y la alquimia. Los celtas clasificaron aquellos conocimientos en rayos, cada uno de los que representaba una u otra medida de la transformación.

La primera medida de la transformación. La integración en el espacio

 

1. La Condición

Hagamos lo que hagamos, debemos apoyarnos en las condiciones en las que estamos. El conocimiento de las condiciones de la existencia es un Arte no de menos importancia que el Arte de la interacción e incluso transformación de estas condiciones, ya que no sólo determinan nuestra existencia, sino también, en su tiempo, formaron las condiciones para nuestra llegada al mundo. Nos apoyamos en un espacio que tiene leyes tridimensionales, por lo que, debemos inicialmente ser capaz de integrarnos en ellas.

2. Acumulación

Sólo aprendiendo a integrarnos en el espacio, podremos iniciar el proceso de la Acumulación. Es decir, es una condición que puede, a continuación, aumentar al nuestro potencial energético. La Acumulación debe compararse con los objetivos del espacio y por supuesto, con su comprensión.

3. Añejamiento

El Añejamiento es una condición de fijación de lo acumulado, puesto que el espacio no tan gustosamente nos dará algo, desprendiéndolo de sí mismo y debemos ser capaces de ponernos de acuerdo con él. Por lo tanto, la fijación del proceso de Acumulación, es la capacidad de mantenerse a sí mismo en ciertas nuevas condiciones.

4. Bifurcación

El Añejamiento crea un esfuerzo adicional para la identificación del aumento de la fuerza. La fuerza puede ser identificada como teniendo dos torrentes. La fuerza empieza a mantenerse a sí misma y se convierte en un apoyo para la acumulación adicional, relacionada ya con la transformación.

5. Multiplicación

La Multiplicación es un proceso basado en la fuerza bifurcada. Aquí viene la capacidad de expresar la voluntad del espacio en un sistema de coordenadas cerrado, es decir en nuestro cuerpo.

6. La captura del espacio

Una condición adicional del aumento es la determinación de la insuficiencia, que nos ayuda a captar la energía insuficiente desde el espacio y llevar el cuerpo a la plena armonización, al mismo tiempo eliminando todas las desviaciones posibles.

 

10 mayo 2013

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