Tipova, la capital alquímica de Moldavia

Cada país está caracterizado por tres indicadores principales, la calidad de la energía del espacio, la calidad de las personas que viven en esta tierra y la capital alquímica. El primer índice determina cuánto este lugar puede dar a su gente, ya que puede contribuir a su desarrollo. Y aquí no se trata del territorio, sino de su capacidad energética, es decir, de la Eficacia energética de la tierra, que crea las condiciones de la vida.

En este sentido, Moldavia, tal vez, puede pretender ser uno de los primeros lugares en el mundo, junto con, por ejemplo, un país como Georgia. El segundo índice es la calidad de la vida, o mejor dicho, la calidad de la experiencia de la vida. Aquí, de hecho, no cabe duda, cualquier país del vino (como es Moldavia) es no sólo un terruño para la producción del vino, sino también una condición específica de la vida.


El sello de Esteban el Grande

Y, por supuesto, es importante examinar la cuestión, ¿existe un punto, es decir, un centro de gravedad, formado con el paso de los siglos, que representa la fuerza del país? Aquí, de hecho, surge la dificultad del asunto. Resulta que estos puntos son tan numerosos que sin la ayuda de un análisis especial de dónde y cómo se usaban estos lugares, no podemos hacerlo. Y lo primero sobre lo que me gustaría llamar la atención es el viejo Orhei, situado a 60 km al noreste de Chisinau.

Este lugar desde la antigüedad llamaba la mayor atención. En aquel momento, los representantes de la Horda de Oro lo determinaron como lo energéticamente más importante para la vida. Los mongoles le dieron el nombre de Shehr al-Jadid, o el “lugar de renovación”, “renovado”.

Esta zona es tan enérgicamente activa que los Dacios, por ejemplo, no la usaban para vivir, sino sólo para los rituales. Precisamente por esta razón, no podían establecerse allí ni los Mongoles, ni los que después de ellos quisieron vivir allí. Y en la mitad del siglo XVI, la gente comenzó a abandonar esta región. Un lugar, destinado únicamente a propósitos peculiares, mejor dicho muy especiales, se protegió a sí mismo y quedó como un punto vital de acupuntura en el cuerpo de Moldavia.

Este lugar ha sido y sigue siendo destinado sólo a la vida de gente consagrada, donde los monjes y la comunidad cristiana, que se establecieron en las cuevas, sustituyeron a los antiguos sacerdotes. ¡A quién no ha visto esta tierra!, Getas, Dacios, Bastarnos y Mongoles-Tártaros, en ella está situado el pueblo Tipova, que es la capital alquímica de Moldavia.

Aquí está el monasterio sagrado ortodoxo más grande no sólo en Moldavia, sino en toda esta parte de Europa.

Los de la corriente de la Nueva Era, también llaman a este lugar los “cuatro ángulos”, que simboliza su percepción como un recipiente, donde se puede acumular la energía. En realidad, esta calidad (no sólo del dicho lugar, sino de toda Moldavia) con mucha probabilidad ha dado uno de los nombres de este país: principado Valaquia.

Pero creo que sería más correcto si Moldavia hubiera conservado una de las páginas más importantes de su historia cuando era Dacia. Se puede decir que Dacia, a pesar de los paralelos temporales, de manera más correcta representa la idea no sólo de los Dacios y los Gotos, sino, lo más interesante, de los Hunos, Gépidos y Ávaros. Y si tenemos en cuenta el hecho de que los Hunos mismos llevaron aquí una gran cantidad de procesos culturales, ya que, de hecho, se trata de una cultura de recogimiento, entonces podemos hablar de los Moldavos como una nación de recogimiento, es decir, es un pueblo que se ha formado precisamente en esta tierra.

Y es muy interesante, un territorio relativamente pequeño formó una nueva cultura no conocida hasta este momento. Aunque esto se puede ver también en otros países, pero a fin de cuentas, los estados tan integralmente vinculados a su territorio histórico, hoy no son muchos.

Tomemos, por ejemplo, los Etruscos, que se formaron, de hecho, por el mismo principio, pero en la actualidad su territorio forma parte de otro territorio. Es decir, la misma Italia está compuesta por diferentes territorios autosuficientes e independientes. Pero en lo que se refiere a Moldavia y su gente, no hace falta buscar a quiénes realmente las fundó, las formó el espacio mismo. Ellos juntaron en sí mismos partículas de muchas culturas y pueblos y derritieron todo esto a lo que se llama hoy “moldavo”.

De hecho, esta es una nación alquímica y ni siquiera hace falta estudiar su historia, ya que está dirigida al futuro. Esto es genial porque no muchos países pueden presumir de su propia identidad expresada y están obligados a buscar y ajustar diferentes realidades históricas, viviendo en el pasado y no en el presente. Y resulta que nadie conquistó este territorio y sólo ellos lo desarrollaron.

Por eso creo que los Dacios, aplicando el esquema “llegó, dio algo y se fue”, son el mejor ejemplo para la comprensión de la historia de la formación de Moldavia. Los Dacios son sembradores y no son de los que pueden desarrollar cualquier cosa. Y el hecho de que había una gran cantidad de tribus y grupos étnicos que se establecían en este lugar, realmente provoca pensar acerca de las peculiaridades de este país. De hecho, ella es una clave energética unida con múltiples centros y aquí se destaca especialmente Tipova. Y la mejor muestra para esto son los Hunos, para los que el culto principal era a la Tierra, incluso más importante que el culto al Cielo, a diferencia de los Mongoles y Romanos.

Así que si a esto sumamos los Ávaros, Ugrov, Pechenegos, Cumanos y Tribus Eslavas, que también luchaban por este lugar energéticamente destacado, entonces el resultado es lo que hoy entendemos como Moldavo. Es decir, esto es un conjunto de una zona de energía específica, más todas estas culturas, a los que se puede añadir al menos una docena de nacionalidades desde los Celtas y los Vikingos hasta los Alemanes y los Lituanos.

En lo que se refiere a los lugares entre los que debemos determinar la capital alquímica de Moldavia, para este estatus pueden pretender tal vez una docena de puntos interesantes. Sin embargo nada te impresiona tanto en Moldavia como Tipova en cualquier nivel que sea, energético, psicológico, físico. La capital alquímica de Moldavia está situada en la frontera del cerro Chishisheut y la llanura Suslensk, en la orilla izquierda del Dniéster.

Por lo tanto, Zalmoxis es, de hecho, el proceso de cristalización que los Dacios asociaron con la idea de ese específico lugar. Ellos vinieron aquí de un tirón, en violación de todas las condiciones, sin ninguna preparación, lo que luego no les permitió quedarse y establecerse en estas tierras. Quizás Troyán estuvo dotado de conocimientos especiales sobre las cuevas, por lo que él siempre las había buscado.

En general, estas cuevas o resonadores, provocan una cantidad de interpretaciones diferentes, pero lo más interesante es que reproducen música. Se cree que Orfeo sigue tocando hoy en día en este lugar, en las rocas de Tipova. En este sentido, este lugar es muy común con Belintash, la capital alquímica de Bulgaria, que también actúa como un resonador del Cielo y la Tierra.

En consecuencia, Tipova puede ser considerado como uno de los códigos de matriz de la Tierra, que posee una cierta base de conocimientos. Por lo tanto, este lugar es importante no sólo para Moldavia, sino también para la existencia del mundo. Este lugar se usa activamente por diferentes adivinos que se conectan con la energía resonante y sacan de él sus fuerzas.

Y, aquí el lugar más destacado en el uso de este espacio, lo ganan los sacerdotes Tracios, cuya historia se ha borrado con el paso de los años. Sus rituales milagrosos ganaron fama y atrajeron la atención de diferentes grupos, desde predictores hasta guerreros consumados.

Sin embargo, lo interesante es que los intentos de todos los que querían relevar el secreto de este lugar, no tuvieron éxito, ni siquiera los Mongoles-Tártaros (con su profundidad, ideología y afán al conocimiento, que sin embargo, después de Genghis Khan cayó en decadencia), ni hablar del momento en que La Gestapo y la KGB buscaban aquí una pista para la adquisición de superpoderes y las condiciones para el perfeccionamiento. Y sobre todo, no les dejaban en paz las leyendas de los superguerreros que adquirieron aquí su fuerza.

Por lo tanto, Tipova es un lugar hermético específico que tiene siete sonidos, que de hecho, asocia al sitio con Orfeo, o mejor dicho, con toda la doctrina órfica que sigue existiendo hasta hoy en día, aún escondido detrás de otros nombres y eventos.



Orfeo tocando en una de las cuevas

Efectos de Tipova

  • Fantasmas y apariciones. Básicamente, una mujer en blanco y monje en negro.
  • Bolas pendientes y resplandores de diferentes colores.
  • Una tensión aumentada del lugar, que a veces comienza a brillar.
  • La visión de una Ciudad Astral (generalmente en luna llena). Visible para las personas de visión refinada.
  • Música, parecida a un coro.
  • Las formas geométricas que aparecen en el paisaje. Especialmente junto a las manantiales.

 

Preguntas y Respuestas

¿Qué es su opinión sobre el hecho de que en Moldavia se celebra el Congreso Europeo Transpersonal “Potencial humano, la educación, la evolución de la conciencia”?
Bueno, incluso sólo por el nombre del congreso merece la atención y el respeto el país que está interesado en estas cuestiones. Entonces es un país que tiene futuro.

25 marzo 2013

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