El Patrón del Desarrollo

Cualquier desarrollo debe seguir un patrón. La perfección del patrón está determinada por la capacidad de combinarlo. La capacidad de combinar el patrón se aprende a través del método.

El patrón permite a la persona salir de la existencia caótica, causada por diversas alteraciones en la formación del esfuerzo consciente, físico o energético. El patrón nos aleja de las formas aleatorias y temporales de conocimiento, que nos desvían del desarrollo, construyendo métodos falsos. Cualquier condición temporal es falsa ya que ni siquiera cuenta con la experiencia y tiene que ser incorporada en la experiencia existente. Los "trucos" nunca reemplazarán la experiencia elaborada. Y si la experiencia elaborada se ha formado sin un patrón, no sólo estamos truncados en nuestras acciones y la comprensión, sino que también aumentamos este truncado por las mismas acciones sin un patrón, reforzando nuestra limitación.

El patrón es un proceso que se elabora y ayuda a la persona encontrarse a sí misma. El patrón se basa siempre en las propiedades de la conciencia, la edad y la experiencia del conocimiento del patrón, es decir, el proceso depende de cuándo, cómo y por qué estamos empezando a aprender el patrón, en el que el regulador de la comprensión debe ser siempre el cerebro. Conociendo el patrón, podemos estructurar no sólo el desarrollo, sino también nuestras acciones y a nosotros mismos.

El conocimiento del patrón siempre debe empezar con la recuperación de las funciones del cuerpo (que podrían ser bloqueadas por acciones incorrectas o innecesarias) o con el reinicio, sujeto a la habilidad de pensar (en cualquier forma), para poder ver las cosas desde una perspectiva diferente o desde otro ángulo.

Básicamente, el patrón se apoya en:

  • La actitud para su desarrollo
  • En el entendimiento de las propiedades relacionadas con el desarrollo
  • La comprensión del algoritmo del desarrollo


Entonces el patrón del desarrollo no debe considerarse tanto como la herramienta de desarrollo, como el comportamiento de la persona en este desarrollo. El patrón no le permite a la persona estar fuera del margen del desarrollo, hasta que este se convierta en una constante, hasta que la persona cambia todas las propiedades de su existencia. Se le enseña a la persona no buscar la satisfacción con el resultado, sino disfrutar el proceso, donde la satisfacción está creciendo en paralelo con el crecimiento y el aumento de la complejidad del proceso.

Si perdemos el proceso o nos apartamos de este, será imposible hacerlo crecer. De hecho, resulta que el patrón enlaza los sentimientos y las experiencias de la persona con las acciones que llevan a estas experiencias. Y mientras más profundo es el proceso, más profundas son las experiencias. El horizonte de este desarrollo es alcanzar la ilimitación, cuando aprendemos sólo a aumentar nuestras calidades y llevarlas a la medida de lo posible, que termina con nuestra estancia aquí y no antes.

Bajo este patrón, la condición más importante para el desarrollo es la posibilidad de analizar nuestras acciones, asumir la responsabilidad de nuestros actos y percibir más profundamente el espacio en el que vivimos y en el que, de hecho, hay lugar para todo. Esto permite no sólo desarrollarse de manera integral, sino también existir de manera integral. Después de todo, llamar algo con un nombre no quiere decir que se comprende el significado de este nombre.

Vivimos en un espacio geométrico y cualquier espacio geométrico es esquemático. La misma naturaleza vive de acuerdo con un patrón y es inútil rechazarlo, porque la gente siempre utiliza algún sistema particular de coordenadas. Pero si no tenemos entendimiento de la integridad, nos convertimos en parte un patrón ajeno y no del propio de nosotros. Si no hemos conocido el patrón, nos vemos obligados a depender de variables aleatorias y en nuestra vida aumenta el número de errores. Como resultado de ello, en vez de estar en el volumen de las acciones, estamos en acciones aleatorias.

Cualquier desarrollo debe ser capaz de medir, entonces nunca nos alejará del centro y no perderemos la integridad. Ese es el patrón, el conjunto de construcción, que se compone de ciertas condiciones.

Las condiciones bajo las cuales se conoce el patrón:

  • Condición de la recogida del patrón
  • Condición de amarrar el patrón
  • Condición de la amplificación del patrón
  • Condición de la manutención del patrón


La comprensión de estas condiciones depende de si entendemos de verdad lo que es el patrón. El patrón es un conjunto para la construcción, que tiene sus características físicas, donde la base es una única cosa, con la cual empezamos, dónde para nosotros el apoyo está en el mismo patrón. Y esta siempre proviene de las condiciones, o bien, de las producidas y acumuladas o de las establecidas en nosotros desde el nacimiento, es decir, por la predisposición.

Por lo tanto, el patrón debe tener una forma, a partir del cual podemos fortalecer nuestras capacidades de cambiarnos, o al menos sintonizarnos. Sin una fuerza adicional, no podemos alcanzar la constancia, lo que significa que no habrá un ritmo de crecimiento. Sin la fuerza, no se puede aumentar la concentración y ni siquiera podemos tomar consciencia de los procesos que hemos amplificado, porque cualquiera comprensión estará basada en los recursos disponibles, en vez de los producidos. Entender la diferencia entre los recursos disponibles y los recursos producidos es una tarea del desarrollo. Cualquier forma tiene apoyo en uno de los parámetros, energéticos, físicos o mentales y hasta que no los igualemos, no vamos a llegar al patrón del desarrollo ya que vivimos por el principio: "El cisne, el cangrejo y el lucio".

 

15 septiembre 2012

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